jueves, 1 de enero de 2015

Canción de Hielo y Nieve

Pamplona - Ctra. del Valle de Aranguren - Tajonar - Labiano - Camino de San Martín - Camino Viejo de Andricáin - Camino de Andricáin - Labiano - Ermita de San Pablo y Santa Felicia - Ctra. del Centro de Tratamiento de Residuos - Camino de Aranguren - Camino de Pamplona - Camino del Soto - Zolina - Ctra. del Valle de Aranguren - Pamplona




Empezando el año como Dios manda: pedaleando. Como con la lluvia y la nieve caídas estos días había muchos caminos impracticables, hoy me he dedicado a explorar un poco la zona de Tajonar y del Valle de Aranguren, para poder sacarle más partido en otras ocasiones.


En Écija como te perdieras un poco te plantabas en La Luisiana, la torre solar, Osuna... pero aquí directamente te vas al país vecino.

Parecía que no, pero sí. De piernas seguiré igual más o menos, pero la cámara de fotos parece que la tengo ya más entrenada.




Yo conocía el calor, conocía el frío, conocía el viento, el agua y el barro, pero esto del hielo es nuevo para mí...



Ermita de San Pablo y Santa Felica, en Labiano.
En 1510 el historiador Martín de Andosilla escribiría lo siguiente "los vecinos de Labiano, llevan procesionalmente el cuerpo de Santa Felicia y lo sumergen en tiempo de sequía". Este dato, así como la leyenda y/o historia del recinto pueden leerse en el siguiente enlace: http://www.peregrinatio.es/general/sanguillermo.asp.


Labiano.












Habrá que ir pensando en ponerle cadenas a las ruedas de la bici... Aunque por supuesto no he sido el primero en pensarlo: http://bicicletario.com/inventos/cadenas-de-nieve-para-ruedas-de-bicicleta.html


Una nueva disciplina deportiva: BTT sobre hielo.




Como me descuide... menudo lote se van a dar conmigo.



En este lujoso restaurante he tenido la suerte de comer hoy. No está nada mal, ¿no?




Algunos datos de interés:

El significado etimológico de Aranguren es 'valle hermoso'. (H)aran significa valle en euskera y guren es una palabra ya arcaica de este idioma que significaba 'lozano' o 'hermoso'.


Este topónimo se halla registrado desde comienzos del siglo XIII. También ha sido habitual en el pasado escribirlo como Arangurenh, Arangurynh o Val d'Aranguren. Actualmente se suele llamar al municipio Valle de Aranguren (para distinguirlo del concejo del mismo nombre) o bien Aranguren a secas. En euskera se le llama por el mismo nombre.


Su gentilicio es arangureneses o arangurendarres, aplicable en ambos casos al masculino y femenino.

La historia de los nueve núcleos de población que forman el Valle de Aranguren es bastante parecida. Casi todas ellas fueron señoríos, lugares o villas de señorío realengo o nobiliario. Hasta la primera mitad del siglo XIX todas fueron gobernadas por el diputado de todo el valle más regidores de cada pueblo que eran escogidos por los habitantes de cada población. Después, debido a una Reforma Municipal (1830-1845) que hizo desaparecer las jurisdicciones señoriales, todas fueron sometidas al régimen municipal común. En casi todos los pueblos encontramos, asimismo, palacios señoriales.

Aranguren fue una villa de señorío realengo.

Góngora era antiguo lugar de señorío nobiliario. Consta ya con la grafía de "Congora" en 1098. La catedral de Pamplona adquirió collazos en este señorío en 1293. Los collazos que habían pertenecido al rey García Almoravid fueron donados por Carlos III el Noble a su hermanastro Leonel. Al morir éste pasaron a manos de Felipe de Navarra (1414). El Palacio de Góngora aparece como cabo de armería en la nómina oficial del reino. En 1695 Carlos II "El Hechizado" nombró "Marqués de Góngora" a Juan de Cruzat y Góngora. En el siglo XVI el escudo era de azur, con tres fajos de plata cargadas con tres lobos cada una.


Labiano fue antigua villa de señorío nobiliario, donde Santa María de Roncesvalles adquirió en 1137 algunas heredades y más tarde ciertos collazos. Los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén recibieron tres collazos y diversos bienes cedidos por Martín Guerra. El Hospital de esta localidad fue propiedad de la Colegiata de Roncesvalles, y siguió funcionando hasta mediados del siglo XIX.

Laquidain era antigua villa de señorío realengo.

Ilundain, sin embargo, era antiguo lugar de señorío realengo.


Mutilva Alta aparece documentado ya a finales del siglo XI con la grafía "Mutiloa". La catedral de Pamplona y Santa María de Roncesvalles poseyeron heredades desde el siglo XII. La Colegiata disfrutó de las "cuartas" de la iglesia local. Los vecinos transfirieron en 1412 al rey Carlos III el Noble los derechos de patronato de dicha iglesia, que en 1427 pertenecía a Roncesvalles. Su palacio aparece entre los de cabo de armería en la nómina oficial del reino. En el siglo XVI. el escudo era de plata, con una faja de azur acompañada de cuatro lobos de sable, dos en jefe y otros dos en punta.

Las heredades de la Corona en Mutilva Baja producían en 1280 una renta de 40 cahíces de trigo. La Real Colegiata de Santa María de Roncesvalles adquirió en 1323 un palacio con sus heredades. Hace no mucho habitaba el Palacio Ochorena la viuda del General Juan Antonio Iribarren, el cual murió durante la Primera Guerra Carlista el año 1837 en Huesca.


En 2010 se fusionan en una sola las hasta entonces localidades de Mutilva Alta y Mutilva Alta en una nueva localidad con el nombre de Mutilva.


Tajonar era antiguo lugar de señorío realengo. Teobaldo I de Navarra (1251) concedió a sus vecinos sus palacios, heredades y demás derechos patrimoniales por un tributo anual de 140 cahíces de trigo más otros tres para el baile encargado de recogerlos. Juan II dio sus rentas a Beltrán de Ezpeleta y luego las disfrutó Guillermo de Beaumont por acuerdo del príncipe Carlos de Viana. Poseyeron heredades en este término la catedral de Pamplona desde finales del siglo XI, el monasterio de Leyre desde el siglo XII y la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén desde el siglo XVIII.

Zolina fue antiguo lugar de señorío nobiliario. El "Vizcondado de Zolina" fue erigido por Juan II de Aragón y I de Navarra en 1455, a favor de mosén Leonel de Garro. Anteriormente, en 1389, la Marquesa de Mauleón lo había vendido a Per Arnaut de Garro por 1.000 florines. Mucho después el señorío se vinculó a la casa ducal de Granada de Ega. El Palacio de Zolina aparece como cabo de armería en la nómina oficial del reino. En el siglo XVI el escudo era de plata y representaba una cruz de gules, cantonada de cuatro lobos de sable. Estas eran las armas propias de los Garro, señores de Zolina en aquel entonces.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Primeras pedaladas en Navarra

Pamplona - Universidad de Navarra - Cizur Menor - Zizur Mayor - Camino de Santiago - Guenduláin - Zariquiegui - Camino de servicio A-12 - Zizur Mayor - Cizur Menor - Universidad de Navarra - Pamplona

Como el objetivo de Metejierro es siempre catalogar nuevas rutas, y por Écija ya había hecho un buen trabajo en este sentido, me he venido a Navarra a descubrir caminos para mí desconocidos.

Ya que hace meses que no cogía la bicicleta y que hoy se trataba más que nada de una toma de contacto para ver principalmente qué ropa ciclista me ponía, dado el frío reinante, pues mucho que al final me han salido 27 kilómetros muy apañaditos.

Dado que no había mirado nada de nada por internet de mapas ni rutas esta vez, y un poco asustado, la verdad, por la orografía de aquí, me dispuse directamente a recorrer los primeros kilómetros del Camino de Santiago desde Pamplona en dirección a Puente la Reina, es decir, parte del denominado Camino Francés (quizás la variante más transitada de esta peregrinación).

La ruta está más o menos bien señalizada con las típicas vieiras o flechas amarillas (qué recuerdos de cuando hice el camino a pie).

Por el Camino de Santiago, por las faldas de la Sierra del Perdón, siempre amenazante al frente.


Sí, en estas primeras fotos se nota que no sólo tenía oxidadas las piernas, sino también la cámara de fotos, pero bueno, intentaré ir afinando ambas.











Guenduláin
Guenduláin es una localidad de la Cendea de Cizur, en la Comunidad Foral de Navarra (España) actualmente despoblada y abandonada.

Historia

Fue en otros tiempos, un señorío de gran importancia, no sólo en la Cendea de Cizur, si no en toda Navarra. Situado en pleno Camino de Santiago, entre Cizur Menor y Zariquiegui, su silueta recuerda el pasado glorioso de un lugar privilegiado. La colegiata de Roncesvalles tuvo posesiones durante el siglo XIII. Posteriormente estuvo bajo la protección y dominio del conde de Genduláin y señor de Ayanz y de las generaciones que su linaje desde el siglo XVI. El Papa Clemente IX suprimió en 1669 los beneficios de que ocupaba la parroquia del lugar.
Durante 1817 el lugar contaba, además del palacio con almenas, con 23 casas, una salera, un colmenar e, incluso, un Profesor de ciencias. El palacio se puede definir como castillo-palacio, al tener elementos defensivos, propios de construcciones militares de final de la edad media.1 La antigua parroquia de San Andrés hoy abandonada, es un edificio del siglo XVII. Cabe incluir que, de camino a Guendulain, se encuentra el cementerio municipal que antiguamente era utilizado por los habitantes de dicho pueblo. Se encuentra en lo alto del camino, en difícil acceso, y donde se encuentran lápidas saqueadas de antiguos difuntos.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Guendul%C3%A1in_%28Cizur%29

Su palacio es Bien de Interés Cultural (aunque por su estado, no lo parece). En este enlace hay un interesante artículo y un vídeo sobre el mismo, de Julio Asunción: http://arte-historia-curiosidades.blogspot.com.es/2013/04/palacio-de-guendulain-cendea-cizur-bic.html




 
Iglesia románica de San Andrés (siglo XIII), en Zariquiegui


En Zariquiegui, decido dejar Puente la Reina y, sobre todo, el Alto del Perdón para otro día con más entrenamiento a mis espaldas (y mis piernas) y giro hacia la derecha buscando algún camino de regreso.


Como no podía ser menos, ya he empezado haciendo de las mías. Cómo me gusta ser un aventurero... La culpa la ha tenido el barro, algún que otro cafre que ha arado un par de caminos y que el camino a Guenduláin, que yo creía que era un cortijo (o como quiera que los llamen por aquí, ya me informaré) y en realidad es un pueblo abandonado, según veo en wikipedia, ¡estaba cortado como si fuera un camino privado! Y claro... los perros aquí también son más grandes, y como no me los conozco, mejor no arriesgarme.

Esta foto va dedicada a mi amigo José, para que vea que no pierdo las buenas costumbres... Aquí son más grandes las montañas... ¡y también los terrones!

Acercándome de nuevo a Pamplona






Cómo me gustan estas conchitas.



Sobre el puente de Acella.




Campus de la Universidad de Navarra